siempre que el mundo te de la espalda, dale la espalda al mundo.

viernes, 22 de octubre de 2010



Ese vacío que te agarra cuando la persona que te desilucionó pasa por al lado tuyo, y te saluda como si nada. Esa bronca, mejor dicho impotencia. Ganas de darle el abraso más grande que diste en tu vida, soltar todo lo que sentís, sin importarte nada. Ganas de llenar ese vacío. De salir corriendo bien lejos y no volver nunca más. Segura de que algún día todo lo que te dio la vida se lo va a devolver. Esperando el arrepentimiento, esperando su regreso. Esperando eso que NUNCA va a llegar, porque bien dice el refrán: si lo amas déjalo ir, si vuelve, es tuyo, sino nunca lo fue. Entonces con que propósito una espera a alguien que sabemos bien nunca te perteneció. Creíste que si, te engañaste a vos misma, OTRA VEZ. Otra vez te equivocaste
TE QUERÉS MATAR. INFELIZ.



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